martes, 6 de abril de 2010

Demandan una acción urgente de la UE ante los problemas de los bosques europeos

Las organizaciones ecologistas, en la Conferencia sobre Protección de Bosques, que se celebra en Valsaín (Segovia), el 6 y 7 de abril, proponen reducir la huella ecológica de la UE sobre los bosques del planeta, combatir los incendios forestales, mejorar la Red Natura 2000, la apuesta por la certificación forestal FSC y diferenciar claramente entre bosques y plantaciones

Ecologistas en Acción, WWF España, Greenpeace y SEO-BirdLife han propuesto un conjunto de medidas para minimizar algunos de los problemas y amenazas que afectan a los bosques del planeta, como son la deforestación producida por el rápido incremento de la demanda de materias primas, los incendios forestales, la tala ilegal, la falta de protección de los bosques de alto valor ecológico o el cambio climático.


Esta petición se ha realizado durante la Conferencia sobre Protección de Bosques organizada por la Presidencia Española de la Unión Europea en Valsaín (Segovia) durante los días 6 y 7 de abril. En dicha Conferencia, donde participan tanto expertos y responsables políticos de toda la UE como representantes de algunas de las mayores organizaciones ecologistas del Estado español, se está debatiendo el presente y futuro de los bosques europeos, los impactos y amenazas de los bosques, el impacto del cambio climático en los incendios forestales o las fuentes de información forestal.

Las organizaciones ecologistas señalan que a pesar de que la Unión Europea tiene menos del 8% de la población mundial, su modelo de consumo la sitúa como una región claramente deficitaria en el comercio mundial de materias primas (soja, carne, cuero, aceite de palma, papel, madera, etc.) y deudora desde el punto de vista de su huella ecológica. La Unión Europea sobrepasa claramente los parámetros de mínima sostenibilidad: tiene una huella ecológica de 4’7 ha/hab, mientras que sus sistemas naturales solo pueden soportar 2’2 ha/hab. En este contexto, la UE tiene una clara responsabilidad en el binomio destrucción vs conservación de los bosques en todo el mundo debido a su dependencia de la importación de materias primas, procedentes frecuentemente de procesos de deforestación y degradación forestal.

Otro de los problemas acuciantes, sobre todo en el sur de Europa, es el de los incendios forestales. Según los expertos, debido al cambio climático es previsible el aumento del riesgo de incendio forestal, en especial los de grandes dimensiones, por lo que es fundamental insistir en el control y reducción de las causas o situaciones que los provocan. La reducción del número de incendios forestales tiene que considerarse como un objetivo clave en la política de bosques de la UE. Su control y erradicación se debe de apoyar en una política preventiva de carácter social, en una gestión forestal integrada y adaptada a la situación de cambio actual, a una adecuada planificación y ordenación territorial, y, por último, en una mejora sustancial en los medios técnicos y humanos para la determinación del origen de los miles de incendios forestales que cada año se detectan en los países integrantes de la UE.

Estas organizaciones denuncian que incluso en los espacios protegidos incluidos en la Red Natura 2000 las especies o hábitat forestales están sufriendo amenazas importantes, como los incendios forestales o molestias humanas causadas por la apertura de pistas forestales que incrementan la permeabilidad de los espacios. Por ello se hace imprescindible la aprobación de planes de gestión que faciliten las medidas a llevar a cabo en estos espacios y de esta forma evitar el incremento de estas amenazas.
Otro de los problemas detectados por los ecologistas, es la creciente confusión promovida desde instancias internacionales como la FAO y la UE sobre la equiparación entre bosques y plantaciones o cultivos forestales. Aunque los bosques proporcionan un gran número de funciones ecológicas y socio-económicas, no se puede afirmar lo mismo de las plantaciones. Las plantaciones, sin duda necesarias, carecen de algunas funciones ambientales importantes y son gestionadas frecuentemente como cultivos, estando más próximas por este motivo a la agricultura que a lo forestal. Muy frecuentemente, los bosques son transformados en plantaciones forestales enmascarando la deforestación real y originando una gran pérdida de biodiversidad en todo el planeta. Por tanto, las organizaciones piden que tanto las estadísticas de estas instituciones como las fuentes de información que se utilicen diferencien claramente ambos conceptos.

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